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Historia de la Música Vallenata

1er Festival Vallenato Indio Tairona
Origenes de la Musica Vallenata

Los aires de la música vallenata tradicional tienen sus orígenes en los antiguas provincias del Magdalena grande. Durante la llegada de los españoles, mientras se fundaban ciudades, villas y aldeas en tierras de la región Caribe colombiana y se iniciaban los procesos de poblamiento por parte de los colonos con sus esclavos africanos en las inexploradas montañas y sabanas, se fueron generando diversos e inimaginables procesos interculturales. La historia del vallenato, si bien no es el objeto de este documento, es rica precisamente porque ha recogido elementos sociales y geográficos que lo caracterizan hoy y que son claves para entender la necesidad de su salvaguardia

Los orígenes de los Cantares vallenatos

Los Cantares vallenatos nacieron de la unión delas culturas indígenas y africanas, que fueron obligadas, por los invasores españoles, a utilizar la lengua castellana. En sus orígenes, las músicas se interpretaban con los instrumentos musicales propios de las culturas nativas y africanas: gaitas cabeza de cera, maracas, pequeños tambores indígenas de doble parche cuya percusión se realiza con baquetas de madera, guacharacas, tambores de un solo parche de origen africano, el golpeteo de las palmas de las manos para la marcación rítmica, voces y coros. Nuestras músicas primigenias surgen así del resultado de procesos del sincretismo de las expresiones folclóricas originales, desarrollados e hibridados durante los últimos 300 años en las provincias del Caribe colombiano y en algunos otros sectores rurales de la región Caribe colombiana. Son el resultado evolutivo de la unión de textos literarios versificados y rimados, elaborados en idioma castellano, utilizados para contar cantando historias, leyendas, rebeldías y sentimientos, ambientados con música, ritmos e instrumentos musicales que provienen de las raíces históricas de la América aborigen, de África y España.

La obligatoriedad del uso de la lengua castellana permitía acentuar las relaciones de dominación sobre las comunidades sometidas, indígenas y africanas, al mismo tiempo se convertía en una estrategia para conseguirla desaparición y el olvido de las lenguas y las culturas originales. Desde una perspectiva histórica, los antiguos cantares son un patrimonio cultural nacido de las entrañas de cientos de comunidades sometidas, y es originado en espacios marginales como resultado de procesos sociales de resistencia a la dominación española. Son el producto de la necesidad de visibilizarse como sectores sociales marginados, por medio de la construcción colectiva de sus propias manifestaciones culturales, expresadas a través de los tambores africanos, las gaitas indígenas, la narración oral, las danzas y el canto.

En los alrededores y hacia el suroccidente de Valledupar, en las zonas planas de las antiguas haciendas esclavistas, situadas en terrenos de selvas, playones y sabanas de pastos naturales, la influencia cultural de los antiguos esclavos africanos se encuentra más definida a medida de que el territorio se acerca al río Magdalena, lugar de refugio de miles de esclavos evadidos de las haciendas y centros poblados durante la Conquista y la Colonia.

En las antiguas haciendas esclavistas y en los espacios donde habitaba la población negra y cimarrona a lo largo del río Magdalena, se desarrolló una extensa zona de influencia cultural africana. De esa región salieron los cantos de Chandé, Pajarito, y Tamboras, entro otros, que, posteriormente, realizaron su aporte rítmico, melódico y literario a la formación de la música vallenata tradicional.

A partir de la formación de haciendas, las labores propias del manejo del ganado en la región Caribe colombiana fueron delegadas por los hacendados españoles a los esclavos africanos, quienes llegaron con los conocimientos adquiridos a través de su milenaria tradición de pastoreo en África. Ellos conocían ancestrales procesos para la cría y el manejo del ganado, en donde se mezclaban sistemas de pastoreo, técnicas de ordeño, la fabricación de quesos, la captura en las sabanas y playones de ganado cimarrón, la curación de enfermedades por medio de conjuros mágicos o plantas medicinales y los secretos para la conducción o arreo de grandes lotes de ganados.

Dentro de este cuerpo de conocimiento, queremos destacar las técnicas utilizadas para la movilización de grandes lotes de ganado desde las haciendas hasta los centros de consumo o a otras haciendas situadas en comarcas lejanas. En efecto, uno de los aportes africanos se refiere a la manera casi mágica utilizada para evitar la derrota, pérdida o separación de las reses durante el tránsito por caminos de herradura casi inexistentes, atravesando sabanas, montañas, ríos y playones, de tal manera que se mantuviera la manada compacta durante muchos días, semanas o meses hasta que llegaba a los mercados.

El secreto se encontraba en la extraordinaria sensibilidad del ganado vacuno para escuchar y seguir la música. Por ello, los vaqueros encargados de la movilización de reses, unos a pie y otros a caballo, se turnaban durante todo el viaje, en la punta o cabeza del lote de vacunos, para improvisar desde allí, permanentemente, gritos de arreo y cantos melancólicos a capela, en tono menor, con o sin rima, en los cuales contaban cantando, en forma burlesca, las peripecias ocurridas a ellos mismos o a los compañeros, y los eventos acaecidos en los pueblos por donde iban pasando.

A los cantos del guía respondían los otros vaqueros improvisando coplas y lanzando gritos de arreo. De esta manera, durante todo el viaje se mantenía una comunicación permanente entre los vaqueros, un diálogo versificado que permitía perfeccionar la elaboración de versos rimados e incentivaba la creatividad de los textos literarios y el repentismo, o sea la capacidad de responder, inmediatamente y en estrofas rimadas, a los requerimientos o desafíos de otro verseador

Esta era una manera de divertirse durante el viaje y aliviar, en medio del buen humor general, los rigores del trabajo. El ganado respondía a estos cantos, tranquilizándose y siguiendo mansamente, durante interminables días bajo el sol del trópico, la voz cantante del guía. Al pasar la manada de pueblo en pueblo, por medio del canto o de los comentarios con los vecinos, las noticias eran difundidas de un sitio a otro, asi nacio la piqueria y los juglares que llevaban las noticias por toda la region

Evento Apoyado por el Ministerio de Cultura – Programa Nacional de Concertación Cultural
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Banco de la Republica
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